Noches de Bangkok

Khao San Road, Bangkok, 12 de la noche. Un hormiguero de guiris desfila entre paradas de souvenirs, ofertas happy hour y franquicias de KFC. El exotismo se palpa en un carro de insectos rodeado por un grupito de nórdicas ansiosas por publicar en Facebook la prueba de su espíritu aventurero. El resto apenas se diferencia de un verano en Salou.

Una callejuela que escapa del paseo principal pone la nota de contraste. Ritmos de salsa y la iluminación tenue de unos farolillos invitan a las confidencias. De repente, él se levanta. Alto, de media melena rubia y esa seguridad que le confiere su atractivo. Tiende la mano a su compañera de mesa y en pocos segundos se convierten en la única pareja de baile de la calle. Las carcajadas de ella se entrelazan con la música. La flor que adorna su peinado amenaza con caer al suelo, el carmín empieza a borrarse de los labios, mantener el porte deja de estar entre sus preocupaciones. ¡Qué más da! Su aventura de verano ha comenzado.

Esos días intensos por el poco margen que deja el tiempo ya son una realidad. Una de las experiencias más locas de sus últimos años, le contará a una amiga dentro de unas semanas. Pero ahora toca bailar, bailar, bailar… dejarse llevar por la danza. Él, con su sonrisa serena, marca el ritmo mientras la penetra con la mirada.

Pic of the day: Big aspirations

Little boy with big aspirations.
That’s the title I would give to this snap. And I hope he managed to achieve most of them.
A stunning scenery: a child following his own path with a great deal of weight on his shoulders.

This picture was taken by the Dutch-Hungarian photojournalist Eva Besnyo in 1931. Raised in a liberal Jewish family, her father wanted her to continue her studies at university, but she prefered photography (maybe influenced by one of her new friends, Robert Capa). She developed an important work in photoreportages, participated in the New Photography Movement and was active in the Dutch feminist movement in 1970s.

Ex libris

Mi biblioteca será un viaje sin salir de casa. Oirás el crujido de tus pasos sobre el suelo laminado, sus estantes serán altos, de madera de roble, oscura y reposada, y albergarán cientos de volúmenes de la temática más dispar. Habrá grandes obras de la literatura, incluiré clásicos y, no te engaño, más de un best-seller que esconderé en los estantes más bajos.

Al fondo, frente a la luz de un ventanal, te saludará mi sillón orejero.  Señorial, elegante y con una marcada nota de color. En él leeré las lluviosas tardes de domingo o divagaré por mis recuerdos entre libros dedicados, pasajes subrayados y prendas que fui dejando entre sus páginas. Con un silencio elegante, mi biblioteca te narrará mi pasado.

Mientras mi cerebro diseña el proyecto, otros construyen la suya. Aquí, algunas de las bibliotecas más originales del planeta. Y rozando el frikismo, un blog dedicado a beautiful libraries.

Txernòbil, per l’Intocable

El carnaval de la decadència s’obre just quan la ciutat dóna el seu últim alè.  Allà on els mapes acaben i els corredors donen mitja volta. Just allà on BDN arriba cansada i vol donar el testimoni a la seva desagraïda veïna.

Just allà, inicia el festival de la decadència.

Cossos i estructures buides, abandonades a la seva sort, des de fa molt de temps. Fa deu, quinze anys eren útils, eren referents, importants… s’erigien amb la força i la confiança del qui es sap útil i jove.

Però el temps ( ai, el temps!!) els ha anat empenyent, apartant-los de la vista de la gent amb un viatge lent i fatigós.  Desplaçant-los cap al fons, cap a un traster que la ciutat ha preparat per abandonar allò que ja no li serveix.

Estructures torturades i ànimes tristes s’amuntonen en un racó preparat per l’oblit.  Ferros i carns rovellades es barregen en  una atmosfera de plom.  Suggerències velades de llavis secs. Boques i xemeneies seques de fum i d’esperança. Apagades. Desdentades però amb la força justa per aspirar a una última fantasia. Una fantasia que li permeti recordar com de important , i atractiu havia arribat a ser.

S’obre i es mostra, oferint tot el que queda… Ofrena decadent d’un cos flàccid, que busca amb vergonya a algú que els vulgui tornar la mirada….

L’Intocable.

París, 1924

Inundaciones en París, 1924

Henri Manuel

El lado cómico de las tragedias. Así es como describiría esta instantánea.

Henri Manuel y su hermano Gaston abrieron su estudio de fotografía en París en 1900, especialista en retratos. Personalidades de la talla de Rodin, Mistinguett o Eric Satie pasaron por su objetivo. Una década más tarde se convertiría en un referente de la reportajes sociales, como fotógrafo de eventos oficiales para el Gobierno francés y agencias de noticias. Su estudio fue quemado durante la Segunda Guerra Mundial y la mayoría de sus placas, destruidas. Sólo le han sobrevivido unas 500 fotografías.

Moleskine. Fuera mitos

moleskineEl legendario cuaderno de artistas como Van Gogh, Picasso o Hemingway. Así se autoproclama la libreta de tapa blanda y precio desorbitado que apela al viajero romántico que todos anhelamos ser. Existen miles de libretas compactas y cómodas, pero no se llaman Moleskine. Porque Moleskine es al cuaderno de notas lo que Apple al ordenador personal: tener una te da estatus y a tus reflexiones, interés. O eso es lo que tú crees.

Este post iba a ser una oda a la Moleskine. Yo también sucumbí a la publicidad de la marca y un día la convertí en mi diario de abordo, testigo de mi inspiración y afán por dejar huella. Yo también fui embaucada, libre y voluntariamente, por la libreta de los intelectuales. El chaparrón me ha llegado hace unos minutos al descubrir que la imagen de Moleskine es una auténtica falacia. Una trola. Puro cuento.

Moleskine facts:

– La marca empezó su andadura hace sólo 15 años, en 1998, de la mano de un fabricante milanés. Hemingway, Picasso y Van Gogh ya estaban criando malvas y sólo está constatado que usaban cuadernos de bolsillo negros (no creo que hubiese mucha variedad cromática en las papelerías de la época).

– La libreta se inspiró en la descripción que hizo Bruce Chatwin de sus cuadernos de viaje.

– Moleskine toma su nombre de la tela moleskin que cubre sus tapas.

– Los cuadernos se fabrican en China para dar respuesta a la demanda masiva (aunque por el precio bien podía coserla un modisto francés).

Y ahora que he despojado a la libreta de todo romanticismo he decidido que seguiré usándola porque ya conoce mis secretos y porque ahora podremos mirarnos de igual a igual. Ya no escribiré pensando que mis palabras no son dignas del cuaderno de los grandes. Ahora, cuando deslice el bolígrafo sobre ella, mi Moleskine dirá que no soy tan listilla como creo y yo, con una ceja levantada, le responderé: “Ni tú tan original”.

Cuaderno de notas de HemingwayCuaderno de Ernest Hemingway

cuaderno de mark twainCuaderno de Mark Twain

Jo volia una rosa negra

Jo volia una rosa negra. Negra com la gola del llop, negra com les profunditats d’Hades, negra com la mort. Aquell any vaig tenir la meva flor anhelada: l’obsequi de les tenebres que jo contemplava desafiant, rebel i orgullosa. L’assecaria, la faria eterna i gaudiria per sempre més de la seva bellesa feridora. Ignorava que era una rosa maleïda. Ignorava que era la teva rosa pòstuma. Ara observo els seus pètals coberts de pols, de dies que passen, del teu record. Ara odio i venero l’objecte que vaig fer immortal i al qual estic encadenada mentre em recorda la teva fugacitat .

Marta
23 d’abril de 2013

Sant Jordi. Un tast

Sant Jordi Gloriós

Sant Jordi té una rosa mig desclosa,
pintada de vermell i de neguit;
Catalunya és el nom d’aquesta rosa,
i Sant Jordi la porta sobre el pit.

La rosa li ha contat gràcies i penes
i ell se l’estima fins qui sap a on,
i amb ella té més sang a dins les venes
per plantar cara a tots els dracs del món.

                                                Josep Maria de Segarra

 

Les roses recordades

Recordes com ens duien
aquelles mans les roses
de Sant Jordi, la vella
claror d’abril? Plovia
poc a poc. Nosaltres,
amb gran tedi, darrera
la finestra, miràvem,
potser malalts, la vida
del carrer. Aleshores
ella venia, sempre
olorosa, benigna,
amb les flors, i tancava
fora, lluny, la sofrença
del pobre drac, i deia
molt suaument els nostres
petits noms, i ens somreia.

                                                  Salvador Espriu

Amants de la paraula escrita, del roig sagnant, de senyeres, de llegendes, de tradicions, dels formiguers de Passeig de Gràcia, del sol de primavera, dels regals inesperats… Ja el tenim aquí.

Feliç Diada!